The Waeve: La vía de escape musical de Graham Coxon y Rose Elinor Dougall
Si en su primer trabajo exploraban un folk británico inspirado en el agua, el campo y las viejas casas alejadas de la ciudad, en este nuevo disco, como su título indica, se trasladan a la gran ciudad.
Graham Coxon (de Blur) y Rose Elinor Dougall (de The Pipettes) nos sorprendieron en 2023 con el debut de The WAEVE, un proyecto que nació de un encuentro casual durante una de las pausas entre las olas de COVID. Este encuentro no solo resultó fructífero en lo musical, sino también en lo personal, ya que se enamoraron y tuvieron una hija. Ahora, tan solo un año y medio después de aquel primer álbum, y con una gira de Blur de por medio, nos presentan su segunda entrega: City Lights.
Si en su primer trabajo exploraban un folk británico inspirado en el agua, el campo y las viejas casas alejadas de la ciudad, en este nuevo disco, como su título indica, se trasladan a la gran ciudad. City Lights es la versión luminosa y directa de su propuesta musical, manteniendo la esencia de su debut pero con un enfoque más urbano y enérgico.
Al igual que su álbum anterior, City Lights está producido por The WAEVE y James Ford, quien parece no tener límites a la hora de trabajar con artistas de primer nivel. El saxofón vuelve a tener un papel destacado, junto con una buena dosis de sintetizadores modulares, lo que resulta en una colección ecléctica de canciones. La diferencia principal radica en su enfoque más directo y contundente.
Un ejemplo de esto es Broken Boys, un corte sorprendente que no desentonaría en un disco de Blur. Aquí, The WAEVE se adentra en territorios cercanos al punk, aunque suavizados por un estribillo con teclados ultra melódicos.
El álbum está lleno de grandes momentos. El tema principal, City Lights, abre el disco con guitarras post-punk fusionadas con teclados pop y un saxo que, hacia el final, evoca al Bowie de Station to Station. Este mismo saxo se adentra en caminos post-punk en cortes como The Saw y Moth To Flame. En The Saw, las guitarras ruidosas pero melódicas comparten protagonismo con instrumentos de cuerda, mientras que Moth To Flame se sumerge en oscuros paisajes sintéticos que estallan en un sublime estribillo pop. Y no podemos olvidar la psicodelia de Druantia, una canción que deja huella.
Pero no todo es energía y ritmo. Los momentos más reposados del álbum también tienen ganchos que los hacen destacar. I Belong To… es un tema de synth-pop lleno de cuerdas y un estribillo emocionante. En Song For Eliza May, las cuerdas elevan un folk-pop que, a pesar de durar casi seis minutos, se hace corto. La delicada y preciosa Girl Of The Endless Night apuesta de nuevo por el saxo, creando una atmósfera cálida. Y en Sunrise, un tema elegante cierra el disco con un momento épico y orquestal que sirve como broche de oro.
En resumen, City Lights es un trabajo que demuestra la versatilidad y creatividad de The WAEVE, combinando lo mejor de su sonido con nuevas exploraciones urbanas y luminosas.