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Música

Nilüfer Yanya una voz única y llena de personalidad edita «My Method Actor»

My Method Actor es otro ejemplo del talento de Nilüfer Yanya para crear música que, aunque no busque el impacto inmediato, termina por conquistarte con su profundidad y su belleza.

Una de las mayores injusticias en la música actual es que Nilüfer Yanya no sea una estrella del rock. Y eso que estamos en una época en la que la mediocridad abunda en las listas de ventas. Esta artista británica merece mucho más reconocimiento por parte del público (la crítica ya la tiene de su lado) y, al menos, contar con un nivel de popularidad similar al de bandas como The Last Dinner Party, por poner un ejemplo de un proyecto donde el rock es protagonista. Aunque, claro, no tienen mucho que ver entre sí. Nilüfer tiene canciones de sobra para ser una estrella, pero, por alguna razón extraña, no logra conectar con un público más amplio. Lo bueno es que tampoco parece que eso le quite el sueño, y sigue componiendo canciones excelentes. Como las que aparecen en su tercer álbum, My Method Actor, otra maravilla llena de momentos brillantes.

Para componer las canciones de My Method Actor, Nilüfer Yanya se encerró en una especie de burbuja —así lo describe ella— junto a su colaboradora Wilma Archer. Ambas compusieron todo a medias, de manera muy democrática y dejando los egos fuera. El resultado es una propuesta que muestra una faceta algo nueva de la artista londinense. Aquí ya no hay esos ataques de indie-rock efusivos que caracterizaban su primer álbum. De hecho, la distorsión apenas aparece en dos canciones. Tampoco hay ritmos jungle o temas bailables como los que aparecían en algunos cortes de PAINLESS. Sin embargo, sigue manteniendo esa línea intimista y llena de detalles que ya se veía en su trabajo anterior. Esto nos lleva a un disco que, quizás, es menos directo, pero que gana muchísimo con cada escucha.

Que sea un álbum más íntimo y reposado no significa que no tenga unos cuantos singles redondos. Ahí está Like I Say (I Runaway), una canción en la que Nilüfer vuelve a sacar de la manga uno de esos ritmos extraños que, sin embargo, resultan irresistibles. A esto hay que sumarle un estribillo en el que entra una distorsión sucia y potente. Lo mejor es que la voz de Yanya mantiene la calma incluso cuando llega la tormenta de guitarras, y el resultado es increíble. Lo mismo ocurre con Method Actor, donde aparece otro ritmo a medio camino entre el jazz y el rock (Radiohead matarían por algo así), acompañado de otra ráfaga de distorsión que entra de golpe. Y si nos vamos a Made Out Of Memory, nos encontramos con una maravilla pop, casi sintética, donde las guitarras se vuelven ochenteras y melancólicas.

Estamos ante otra muestra de la facilidad que tiene Nilüfer Yanya para crear pequeños ganchos sonoros que hacen que sus canciones funcionen a la perfección. Empezando por esa voz sedosa y cálida que te atrapa desde la primera escucha. Pero también por los sonidos que saca con su guitarra. Ahí está Binding, una canción que, en realidad, es bastante sencilla, pero el riff que entra en el estribillo la convierte en algo sublime. O una balada como Call It Love, donde, gracias a una guitarra delicada, logra crear una canción acogedora y llena de calidez. Algo similar ocurre con la estupenda Just A Western, que es un poco más animada y pop. Y si nos vamos a Mutations, nos encontramos con una sección rítmica alucinante (ese bajo es brutal) al servicio de otra gran canción pop.

En resumen, My Method Actor es otro ejemplo del talento de Nilüfer Yanya para crear música que, aunque no busque el impacto inmediato, termina por conquistarte con su profundidad y su belleza. Es un disco que recompensa la paciencia y que confirma que, aunque no sea una estrella masiva, Nilüfer es una de las artistas más interesantes y talentosas de la escena actual.

Portada del disco.

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