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Cine

‘La negrada’ de Jorge Pérez Solano muestra el rostro de la sociedad afromexicana

Entre la población negra de la costa oaxaqueña, el “queridato” es aceptado socialmente. Juana y Magdalena comparten su vida con Neri, aunque saben que eso les hace daño.

Por Adriana Lopez Garibay
Título original: La negrada
Año: 2018
Duración: 102 min.
País: México
Dirección: Jorge Pérez Solano
Guion: Jorge Pérez Solano
Música: Esteban Zuñiga
Fotografía. César Gutiérrez Miranda
Reparto: Magdalena Soriano, Juana Mariche Domínguez, Felipe Neri Acevedo Corcuera, Sara Gallardo, Ángela Hortencia Baños, Noé Corcuera Herrera
Productora: Tirisia Cine
Género: Drama
Sinopsis: Entre la población negra de la costa oaxaqueña, el “queridato” es aceptado socialmente. Juana y Magdalena comparten su vida con Neri, aunque saben que eso les hace daño. La enfermedad de Juana le dará la claridad a Magdalena para retomar su vida sin él.
El inicio de la película “La Negrada” dirigida por el cineasta Jorge Pérez determina la experiencia que se tendrá durante los siguientes 104 minutos que nos mantendrán sentados en las butacas en la sala de proyección. sobre todo es una escena sumamente importante; ya que la recordarás o se entenderá la importancia del porqué el director decide iniciar con ese fragmento en cierto momento en la película. Considero también que los primeros minutos reflejan la esencia de la película que al principio podría ser confusa; sobre todo si no leíste algún tipo de resumen o reseñas de la historia y decides adentrarte al mundo que propone el director con un nivel ciego de voto de confianza; y remarco que confusa porque al ser sobre la comunidad afromexicana, uno esperaría que fuera un documental formal e informativo. Iniciar con una puesta en escena, como lo hace Jorge con la película: un pescador recitando en prosa; y la puesta en cámara, encontrándonos hacía ese personaje; que prosigue con distintos planos, escenas, secuencias, que te remarcan un documental mostrándonos poco a poco unas mujeres, que uno trata de hilar hacía donde va la película con un poco de confusión; aún así uno disfruta esa incertidumbre y presentación de personajes y queda con una expectativa de conocer lo que hacen aquellas mujeres que paulatinamente aparecen en las calles caminando en su día a día. 
Cualquier cineasta sabe de la importancia de los primeros minutos, ya que es la presentación de la forma de la película y en “La negrada” genera cierta expectativa y que pierde su fuerza cuando escuchamos a las primeras interacciones entre los personajes al hablar. 
Entre la realidad y la ficción se va desarrollando una historia sobre un hombre polígamo; que funge como pretexto para retratar una comunidad; en la costa oaxaqueña y no cualquier comunidad, sino el grupo de Afrodescendiente olvidados por la mayoría de la población y el estado.  La puesta en escena, a pesar de que son no actores, cuando hablan es demasiado evidente que no lo son y me parece que en varios momentos el director no logra mezclar la realidad y la ficción como debería de hacerlo en toda la película, y es poco atinado, ya que creo que a pesar del esfuerzo de las personas, al director le faltó concentrarse más en eso para lograr una bella película, ya que hay una saturación de diálogos marcados por los actores que a uno como espectador lo saca del mundo en lugar de adentrarte en la historia durante la primera mitad. No es hasta que vuelven a salir personas del mundo a recitarnos líneas en prosa; que yo los comparo con el coro griego de las grandes tragedias, que su función era ayudar al público a seguir la historia con comentarios sobre los temas de la obra. Al romper un par de veces las historias de Neri, Sara, Magdalena y sus hijos, aquel coro griego, sirve para que uno entienda el principio y comprenda el mundo que el director propone: mezclar entre la realidad, la ficción, y es cuando te dejas llevar a la experiencia de la cinta sin más dudas ni confusión y olvidando la actuación de las personas. En mi punto de vista creo que es una herramienta antigua que el director la utiliza para crear una pieza para romper con la tradición de usar la estructura clásica. Jorge Pérez, se arriesga con el uso de esos coros, al principio, confusos, pero con el tiempo uno les encuentra la intensión para relatar de qué tratará las siguientes secuencias hasta que un coro nuevo aparece, además de que refuerza lo que escribí anteriormente sobre la esencia de la película, ya que no llega a ser una obra de ficción completamente ni tampoco documental. 
Independientemente de que la película haya sido realizada con la intensión de ser una historia ficcionada, y con muchos rasgos documentales y que la puesta en escena me causó desubicación espacial como espectadora en la película durante la primera parte, le recomendaría al director a la otra que trabaje con no actores, que no les dé tanto dialogo, ya que esa aventura entre lo real y la ficción se ve fragmentado al principio.
La negrada es una pieza que todos los mexicanos deberíamos de ver en las salas de cine, no solamente por la propuesta del director del híbrido entre la realidad y la ficción; sino por los personajes que llegan a conmovernos conforme nos adentramos en los conflictos de la vida que se desarrollan día a día. La obra logra hacer un retrato social de la cultura afromexicana; qué funge como una voz de reconocimiento que necesitan los de aquella cultura a falta de que el gobierno mismo no se las da, ya que llevan años de lucha para ser reconocidos como una cultura más de México, y que el estado se los ha negado por no tener una lengua propia entre una de tantas injustificaciones. El tema de la negación de la minoría es una pequeña ventana que nos lleva a reflejar México; de lo particular a lo general; es decir, que al hacer un gran retrato de una pequeña parte de una comunidad olvidada, podemos ver la situación social en la que se encuentra el México en general.
Al ser un retrato de la minoría como: que ha sido ignorada por la historia, sobre una familia disfuncional, una mujer enferma y todos los gatos que conllevan, la necesidad a la que algunas mujeres que llegan como a la prostitución por la falta de trabajo/dinero, violencia de género pasiva, la religiosidad ciega, el racismo con el que tienen que lidiar por ser morenos, las condiciones precarias de pobreza en las que viven aquellos seres humanos, todos estos temas son una porción de la tierra azteca que refleja una gran parte de la verdad de los que muchos como mexicanos, ya sean políticos, burócratas, el pueblo, no queremos ver. De hecho, aunque me dé risa y vergüenza de mí misma, mientras veía el sistema de transporte colectivo precario, varias calles sin pavimentar, las casas; todo; no sentía que estaba en México, el país en donde nací, lo sentí más como Cuba, país en el cual viví 6 meses en el 2018. Fui racista y a la vez consciente de mi inconsciencia de todo lo que no conozco en el país y de mi ignorancia y la falta de costumbre de ver a tantas personas morenas en un lugar diciendo que son de México, incluso siendo morena como ellos. 
Uno de los momentos más cautivadores es cuando Sara, la hija de Juanita, la mujer que está enferma, se vuelve víctima de racismo por un policía en la frontera de la ciudad a causa de las fuertes olas de inmigración en México como puente para Estados Unidos; y es puesta a prueba su nacionalidad junto con otros hombres si identificación a entonar el himno nacional a partir del Masiosare, a lo que le sigue una risa en tono de burla del policía. Un acto más de racismo de lo que han de vivir día a día y que no únicamente es víctima del racismo, sino que también ella se encuentra en una situación en la que todos tendremos que pasar, qué es tener a un familiar enfermo y con todo lo que se tiene que lidiar, ya sea económicamente y emocionalmente.  Un enfermo en casa siempre será algo que no le deseo a nadie, pero que algún día tendrá que pasar, ya que la vida se va consumiendo, por lo cual muchas personas ahorran años, tras años, su dinero para estar protegidos ante cualquier enfermedad o accidente, pero no todos, la mayoría del país se encuentra como la hija de Juanita, pidiendo prestado a su madrina para poder pagar el medicamento y todos los gastos que una enfermedad incluye; endeudarse, sí tienes la oportunidad de que un banco pueda prestarte una parte dejando en garantía todas tus pertenencias, eso es lo que vive la mayoría de la población o que no les queda de otra que la prostitución, que es un tema que se toca muy brevemente, ya que en todos los estados hay problemas de esa índole, pero a mí me genera la pregunta de ¿Por qué como mujeres no podemos aún en muchas situaciones apoyarnos?
 
Mientras una mujer se compra un refrigerador que apenas puede pagarlo; u otra que su madre se muere, con un padre que apenas se hace responsable de ella, que su negocio en la estética no es tan bueno. También genera un contraste dentro de la misma sociedad y lo dura que puede llegar a ser; qué tu madrina te apoye con la condición que en un futuro trabajes para ella de prostituta; eso también nos habla de la violencia de género que mencioné anteriormente como un tema que el director abordó y obviamente la pobreza en la que vive aquella comunidad. 
Otro rasgo que me sorprendió y que me conmovió mucho fue el momento en que la hija de Juanita: Sara, se endeuda más para ir a rezarle a una Virgen o Cristo para que se cure su madre, ver a tantas personas como ella que además su dinero lo entregan a las iglesias que al final no les importa sus peregrinos, sino solamente sus bolsillos; el corazón se me parte por tanta inocencia, desesperación y fe con la que busca ayuda de seres divinos o cuando compra la bebida mágica para curar a su madre, me parece una salida a los que varios recurrimos para sentir un poco de seguridad en la vida y que todos los mexicanos recurrimos. Al igual que todos los temas que salen en la película ligeramente tocados sin profundizar, la religión católica está aún muy arraigada en la sangre mestiza, muchos feligreses caminan kilómetros llamadas mandas para pedir un milagro o pagar una promesa. 
Retomando la violencia pasiva de género que se respira en la película cabe decir que comienza con Neri, ya que él puede tener a las mujeres que quiera, sin ser mal visto, pero las mujeres somos incluso sometidas por las propias mujeres. La poligamia no es una legal en México y aún así es practicada normalmente, a lo cual, soy partidaria de que la poligamia es algo natural, por lo cual, el hombre y la mujer tienen el mismo derecho de ejercerla. Me parece curioso que al igual que los afroamericanos y la poligamia, es un hecho que existen pero nadie las reconoce. 
Los afromexicanos son una porción de la población que han sido tratadas con indiferencia e ignoradas y lo seguirán hasta que haya un cambio en el gobierno; todas las etnias y la población en general hemos sufrido algún tipo de discriminación, pobreza, vivienda en malas condiciones, negligencia, salud o injusticia. 
Lo que escribí, es básicamente lo que se enfrenta una de la familia de Neri, ya que la otra, Magdalena como comenté le va mejor, tiene un restaurante y se ha comprado un refrigerador para poner sus cervezas a enfriar, podemos ver su vivienda y sus condiciones de vida, dándonos a entender que Neri sólo trabajo cuando quiere, y la mujer siendo el sustento de la casa; otra vez problemas de género por el machismo; no se confirma Neri con un mujer, sino al final busca a otra mientras Juanita está muriendo. Un retrato del machismo en México, que el hombre puede desatenderse de sus hijos, ni siquiera sabe las edad, de ellos hijos y los riega por donde quiera. 
Para concluir, es una de las películas más interesantes que se han presentado en el 2018, ya que la forma de producción, de realización, de historia, y política es bastante compleja. El director Jorge Pérez, ha realizado de nuevo una gran labor cinematográfico con La Negrada, aventurándose una vez más en regiones que poco se atreven a entrar.
Siempre es el tiempo de retomar nuestras raíces, o la voz de los cineastas para reclamar justicia por los que no son escuchados en su forma y hacer cine político sin tocar temas como el narco, explícitamente violentas o clasistas banales, es valiente y acto de resistencia, por el que el cineasta Jorge Pérez ha apostado y lo ha hecho bien, a pesar de mi punto de vista con los diálogos.  La realidad de los afroamericanos, es la realidad de la mayoría de los mexicanos padecemos, somos invisibles ante las autoridades en muchos aspectos ya que al fin y al cabo somos mexicanos, pero hay que hacer consciencia como lo hace “La negrada”. 
La Negrada – Trailer | TIRISIA CINE productora

 

 

 

 

 

 

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