Música

Los Pericos: Cuarenta años de reggae y la cápsula del tiempo «Inmortal» que nadie puede parar

Diez canciones de reggae argentino que no le piden permiso a nadie para seguir existiendo.

 

Hay bandas que se hacen grandes. Y hay bandas que, sin pedirlo ni planearlo, se convierten en algo más difícil de definir: en parte de la banda sonora colectiva de un continente. Los Pericos son de esas. Desde 1986, desde un barrio de Buenos Aires, desde una habitación improvisada en Belgrano donde un grupo de amigos empezó a tocar reggae porque Bob Marley y Peter Tosh les habían cambiado la vida, esta banda construyó algo que ningún algoritmo habría predicho y ningún ejecutivo discográfico habría apostado: cuarenta años de presencia ininterrumpida en la música latinoamericana, casi cuatro mil conciertos, millones de discos vendidos, una distinción entregada por el propio gobierno de Jamaica —la cuna del reggae— que los nombró Embajadores del Género.

Y en marzo de 2026, cuando muchas bandas de su generación ya eligieron el museo o la nostalgia como único destino, Los Pericos hicieron lo que siempre han hecho: sacaron un disco nuevo. Se llama Inmortal. Tiene diez canciones. Y suena, gloriosamente, a Los Pericos.

Belgrano, 1986: el barrio donde nació el reggae argentino

Todo empieza con una imagen sencilla y poderosa: un grupo de amigos del barrio de Belgrano, en Buenos Aires, que en 1986 armaron un cuarto de ensayo improvisado y empezaron a tocar. No había un plan de carrera. No había un sello discográfico esperando. Solo había discos de Bob Marley, Peter Tosh y Toots & The Maytals que circulaban entre ellos como pequeñas revelaciones, y la certeza de que esa música —esa cadencia sincopada, ese pulso que venía de Jamaica pero hablaba de algo universal— merecía existir también en español, también en Buenos Aires, también desde el sur.

Al principio eran diez músicos. La formación fue decantando con el tiempo, como siempre pasa en las bandas que duran: quedaron los que de verdad querían estar, los que entendieron que esto no era un pasatiempo sino una vocación. Y en esa decantación fue tomando forma el núcleo que definiría el sonido Los Pericos: una mezcla de reggae jamaiquino con rock argentino, ska, toques de pop y una identidad latinoamericana que no copiaba sino que interpretaba y transformaba.

El nombre —Los Pericos— fue elegido porque el perico es un ave de lugares cálidos. En el invierno porteño de 1986, esa era exactamente la aspiración: traer calor.

Los integrantes: los nombres detrás del ruido hermoso

Porque toda banda es, antes que nada, personas:

Juanchi Baleirón — guitarra y, desde 2004, voz principal. El arquitecto melódico, el que después de la salida de Bahiano tomó el micrófono sin titubear y demostró que Los Pericos eran más grandes que cualquier integrante individual. Su manera de cantar tiene esa calidez del que lleva décadas en los escenarios y sabe exactamente cómo llegar a cada rincón de un teatro o un festival al aire libre.

Diego “Chapa” Blanco — teclados y coros. El hombre de las texturas, el que le da profundidad armónica a un sonido que en manos menos hábiles podría sonar plano. “Chapa” es la alquimia del conjunto: lo que se nota cuando no está y se da por sentado cuando está.

Gastón “Moreira” Goncálvez — bajo. El pulso. En el reggae, el bajo no es acompañamiento: es el protagonista silencioso que decide si una canción respira o asfixia. Moreira lo sabe y lo ejecuta con esa precisión que solo dan los años de oficio.

Marcelo Blanco — percusión. El color rítmico, los matices que le dan al sonido de Los Pericos esa sensación de que hay más capas de las que uno puede contar en una primera escucha.

Ariel “Topo” Raiman — batería. El corazón físico del conjunto. En el reggae, la batería trabaja de manera distinta que en el rock: el acento cae en otros lugares, el groove se construye desde la ausencia tanto como desde el golpe. Topo es uno de los mejores intérpretes de ese lenguaje en Argentina.

Guillermo “Willy” Valentinis — guitarra. El otro pilar armónico, el complemento de Juanchi, la segunda voz del diálogo de guitarras que define el sonido inmediatamente reconocible de Los Pericos.

Y antes que todos ellos, en la historia pero no en el presente:

Bahiano — cuyo nombre real es Daniel Buira—, voz principal desde los orígenes hasta 2004. La voz que definió la era dorada de Los Pericos, que grabó los discos más exitosos de la banda y que en 2004 decidió emprender una carrera solista. Su partida fue, como él mismo reconoció, no exenta de tensión. Pero Los Pericos demostraron que podían continuar.

Guillermo Bonetto — que también fue parte fundamental de la primera etapa y que después fundaría Los Cafres, otra de las grandes bandas del reggae latinoamericano.

1987-1993: la fiebre del reggae argentino

El primer disco, lanzado en 1987 a solo cuatro meses del debut en vivo, fue una declaración de intenciones. En tres meses habían vendido 10,000 copias. En seis meses, 75,000. Al año, 150,000. En la Argentina de finales de los ochenta, donde el punk y el rock nacional dominaban el paisaje, Los Pericos desataron una fiebre reggae que nadie esperaba y que nadie sabía muy bien cómo explicar. El hit que encendió todo fue “El ritual de la banana”, una canción que sonaba diferente a todo lo que había en las radios argentinas y que por eso mismo resultaba irresistible.

En 1988, el segundo álbum, King Kong, fue producido por Herbert Vianna, el vocalista de Os Paralamas do Sucesso —la banda de rock brasileño que también había encontrado en el reggae una fuente de inspiración—. Esa conexión regional, ese diálogo entre el reggae porteño y el rock carioca, era una señal de lo que Los Pericos serían: una banda que entendía que Latinoamérica era un solo territorio musical, con distintos acentos pero el mismo corazón.

En 1990 llegaron como teloneros de A-HA —los noruegos en la cima de su fama— y en dos noches convocaron a 20,000 personas. Eso es lo que hace una banda que tiene canciones: convierte la apertura en el momento que el público recuerda.

1993-1998: la era dorada y el salto a Jamaica

Big Yuyo (1993) fue el disco que los llevó al cuádruple platino. Fue el primero producido íntegramente por la banda, sin productores externos. Los hits “Me late” y “Hacé lo que quieras” no salieron de las radios latinoamericanas por meses. Ese mismo año fueron invitados a participar en el festival Reggae Sunsplash en Jamaica —la sexta edición internacional—, convirtiéndose en una de las primeras bandas latinoamericanas en ser reconocidas en la cuna del género.

En 1994 volvieron a Jamaica, esta vez a cerrar el World Beat Night del festival. Rita Marley los recibió en los estudios Tuff Gong Records —el estudio que fue de Bob Marley, el lugar más sagrado de la música reggae en el mundo—. Si hay un momento en la carrera de Los Pericos que resume todo lo que lograron con su música, es ese: argentinos de Belgrano en los estudios de Bob Marley, recibidos por su viuda, porque la música no tiene pasaporte.

Pampas Reggae (1994) vendió 60,000 copias en dos semanas. Se presentó en el estadio de Vélez ante 50,000 personas, en un recital conjunto con UB40 y Os Paralamas. Los videoclips de “Párate y mira” y “Mucha experiencia” permanecieron durante semanas en alta rotación en MTV Latino. La banda se convirtió en el grupo que más discos vendía y más público convocaba en Argentina, Chile y Venezuela en 1993, 1994 y 1995. Tres países, tres años seguidos, el número uno sin discusión.

En 1996, Yerba Buena fue editado en simultáneo en toda Latinoamérica, Estados Unidos y España. En marzo de 1997, Los Pericos fueron la única banda latinoamericana invitada a participar en el tributo de reggae a The Police, grabando junto a Stewart Copeland —el baterista de The Police— el tema “Darkness”. Imaginen la escena: el baterista de una de las bandas de rock más importantes del siglo XX, tocando reggae con los argentinos de Belgrano.

El 28 de diciembre de 1997, ante más de 120,000 personas en un concierto gratuito al aire libre apoyado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, celebraron sus primeros diez años. Fito Páez, Zeta de Soda Stereo, Juanse de Ratones Paranoicos y Los Auténticos Decadentes compartieron el escenario. Una noche que la ciudad recuerda.

En 1998, Mystic Love profundizó en las exploraciones electrónicas y contemporáneas que venían experimentando, manteniéndose vigentes en un paisaje musical que ya empezaba a cambiar.

La partida de Bahiano y el aprendizaje más duro

En 2004, Bahiano anunció su salida para iniciar una carrera solista. No fue sencillo. La banda reconoció que “les dolió la forma” en que se dio la separación. Bahiano era la voz de los discos que habían vendido millones. Era el rostro que el público asociaba con Los Pericos desde el principio.

Pero Los Pericos hicieron lo que hacen las bandas que tienen verdadera identidad: siguieron. Juanchi Baleirón —que hasta entonces había sido principalmente guitarrista— tomó el micrófono y la composición que era de todos se convirtió en el nuevo motor del proyecto. 7 (2005) llegó con quince canciones, reggae, ska y rock en equilibrio, y demostró que el barco no solo no se había hundido: seguía navegando.

En 2006 realizaron una de sus giras más extensas: México, Uruguay, Ecuador, Puerto Rico, Estados Unidos, Venezuela, Canadá, Bolivia, Colombia, Chile, El Salvador y Perú. Más de 140 conciertos en un año. Eso no lo hace una banda que está en declive. Eso lo hace una banda con combustible.

Las décadas de la madurez: 2000–2022

El registro en vivo 1000 Vivos (2000), grabado para celebrar su concierto número 1,000 en el estadio River Plate en el cambio de milenio, fue una primera entrega de lo que se convertiría en una tradición: documentar los hitos de su carrera en directo. En 2017 llegaría 3000 Vivos, grabado en un estudio de televisión en la Ciudad de México, con 21 éxitos y invitados como Andrés Ciro Martínez de Ciro y Los Persas, Carla Morrison y Dr. Shenka. Que el disco de sus 3,000 conciertos lo grabaran en México dice algo sobre la relación especial que esta banda tiene con este país.

Desde Cero (2002) exploró nuevos territorios con invitados como Ciro Pertusi de Attaque 77. Pura Vida (2008) fue el regreso a las raíces con reggae puro y mucha buena onda. Pericos & Friends (2010) celebró los 25 años de la banda con once clásicos reversionados junto a artistas como UB40, The Wailers, The Skatalites, Guillermo Bonetto de Los Cafres y Gondwana.

Soundamérica (2016) fue su incorporación al sello Sony Music, con colaboraciones de Carla Morrison y el rapero Emanero. Viva Pericos! (2022) demostró que la pandemia no los había apagado.

Y luego, en 2026, llegó Inmortal.

Inmortal (2026): la cápsula del tiempo

El 26 de marzo de 2026, Los Pericos lanzaron su nuevo álbum de estudio. Diez canciones inéditas. Grabado íntegramente en su propio estudio, Robledo Sound Machine —el espacio que los acompaña desde la era de Mystic Love, donde han nacido sus hits más recientes y que es, literalmente, parte de la familia—. El título no fue elegido al azar.

Juanchi Baleirón lo explicó con una claridad que desactiva cualquier ironía: “Luego apareció el concepto de Inmortal que más que un concepto, es un deseo, una aspiración, porque nosotros somos todos mortales, pero la obra sí es inmortal. La música quedará para siempre.”

El disco fue pensado como una cápsula del tiempo. No en el sentido metafórico vago que se usa en cualquier nota de prensa, sino de manera literal y conceptual: cada canción del álbum se asocia a un objeto simbólico que representa el universo sonoro de esa pieza y la mirada de la banda sobre el mundo en 2026. Son piezas que hablan de la conexión humana, del paso del tiempo, de los vínculos que permanecen. Como parte de la promoción del disco, la banda jugó con la idea de un baúl físico con objetos y canciones que planean enterrar para que sea descubierto en cincuenta años. Es una declaración filosófica: aunque los formatos cambien del casete al streaming, la emoción de una buena melodía no tiene fecha de vencimiento.

Las canciones y las colaboraciones

Inmortal es un disco que convoca. La lista de colaboradores es un mapa de lo mejor de la música iberoamericana actual, y cada invitación parece surgir de una amistad real y no de una estrategia de algoritmo.

“Inmortal” feat. Sabino — el rapero mexicano que inventó el “sab hop” aporta su estilo urbano y fresco al tema que da nombre al disco. Es el puente entre el reggae clásico de Los Pericos y la nueva generación de oyentes mexicanos. Un gesto de apertura que suena natural porque lo es.

“Soledad” — con producción artística de Ale Sergi de Miranda!, uno de los grandes del pop rock argentino. Dos mundos que podrían sonar lejanos —el reggae de Belgrano y el pop sofisticado de Miranda!— descubriendo que comparten mucho más de lo que parece.

“Amor Bonsai” feat. El Plan de la Mariposa — una pieza metafórica sobre el cuidado de los sentimientos que crecen en espacios pequeños pero profundos. El Plan de la Mariposa es una de las bandas más queridas del reggae rock argentino actual, y la química con Los Pericos es la de dos generaciones que se reconocen.

“Corazón Cristal” feat. Abel Pintos — el focus track del disco, acompañado de videoclip. Abel Pintos es uno de los cantantes más importantes y queridos de Argentina, cuya calidez vocal y capacidad emocional son únicas. La mezcla de esa voz con el ritmo cadencioso de Los Pericos crea, según la crítica, una atmósfera envolvente que ya se perfila como un clásico instantáneo. Que hayan elegido esta colaboración como centro del disco dice que no le tienen miedo a apostar alto.

“La Tierra” feat. Néstor Ramljak (Nonpalidece) — un encuentro cumbre del reggae argentino. Nonpalidece es otra de las grandes bandas del género en el país, y Néstor Ramljak es una de sus voces fundamentales. Cuando dos pilares del reggae rioplatense se juntan, el resultado es historia del género.

“Los Latidos” feat. Denny Denan (Timbalada) — Denny Denan es la voz emblemática de Timbalada, la agrupación de axé y percusión baiana que es patrimonio musical de Brasil. Esta colaboración hace exactamente lo que Los Pericos siempre han hecho: conectar el sur con el sur, encontrar el ritmo que une.

“Inquilinos del Espacio” feat. Facundo Soto (Guasones) — Guasones es una de las bandas de rock argentino más respetadas de su generación, y Facundo Soto una de sus voces más reconocidas. La fusión con el universo reggae de Los Pericos produce algo que suena tanto a presente como a conversación entre amigos.

El álbum tiene un mensaje que la banda define con sencillez y contundencia: “amar, crecer y cuidar el medio ambiente.” Sin grandilocuencias. Sin manifiestos innecesarios. El reggae siempre supo decir cosas importantes con palabras que caben en una canción de tres minutos.

Robledo Sound Machine: el corazón que no se mudó

Uno de los detalles más significativos de Inmortal es dónde fue grabado. No en un estudio de Londres ni en Los Ángeles ni en ninguna ciudad que suene a ambición de carteles. Fue grabado en Robledo Sound Machine, el estudio propio de la banda en Buenos Aires, el mismo espacio que los acompaña desde la época de Mystic Love a finales de los noventa.

Hay algo profundamente honesto en esa elección. Los Pericos podrían haber ido a cualquier lugar del mundo. Tienen la trayectoria para justificar cualquier estudio, cualquier productor de nombre, cualquier presupuesto. Y sin embargo eligieron su casa. El lugar donde conocen cada cable, cada reverberación, cada rincón. El lugar donde, como dijo Juanchi, el trabajo fue “muy casero y muy profesional a la vez.”

Eso no es un presupuesto recortado. Es una filosofía.

Cuarenta años y casi 4,000 conciertos: los números que importan

Cuando una banda lleva cuatro décadas activas, los números eventualmente dejan de ser solo estadísticas y se convierten en declaraciones filosóficas:

Más de dos millones y medio de discos vendidos al cumplir veinte años de carrera. Casi 4,000 conciertos. Embajadores del reggae designados por Jamaica. Shows en Argentina, Chile, Venezuela, México, Colombia, Ecuador, Uruguay, Bolivia, Perú, El Salvador, Puerto Rico, Estados Unidos, Canadá y España. Un tributo de The Wailers. Una noche en los estudios Tuff Gong de Bob Marley. Ciento veinte mil personas en un show gratuito en Buenos Aires. Cuatro Movistar Arena agotados. El Vive Latino.

Y ahora, en 2026, una gira de presentación de Inmortal que incluye Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Junín, Bogotá y Ciudad de México. Porque Los Pericos y México tienen una historia larga y afectuosa: el disco de sus 3,000 conciertos fue grabado aquí, Sabino aparece en el nuevo álbum, y la fecha en el Gol de Oro de la CDMX el 3 de junio de 2026 ya está confirmada.

La discografía completa: la historia en discos

  • Los Pericos (1987) — el debut. “El ritual de la banana.” 150,000 copias.
  • King Kong (1988) — producido por Herbert Vianna de Os Paralamas. 100,000 copias.
  • Maxi Anfitreu (1989)
  • Rab a Dab Stail (1990)
  • 1992 (1992) — compilado de éxitos remixeados.
  • Big Yuyo (1993) — cuádruple platino. “Me late”, “Hacé lo que quieras.”
  • Pampas Reggae (1994) — 60,000 copias en dos semanas. “Párate y mira.”
  • Yerba Buena (1996) — lanzamiento simultáneo en toda Latinoamérica, EE.UU. y España.
  • Mystic Love (1998)
  • 1000 Vivos (2000) — en directo desde River Plate.
  • Desde Cero (2002) — con Ciro Pertusi (Attaque 77) y Mimi Maura.
  • 7 (2005) — primera era sin Bahiano.
  • Pura Vida (2008) — regreso a las raíces.
  • Pericos & Friends (2010) — con UB40, The Wailers, The Skatalites, Los Cafres, Gondwana.
  • Soundamérica (2016) — Sony Music. Con Carla Morrison y Emanero.
  • 3000 Vivos (2017) — en directo desde la Ciudad de México.
  • Viva Pericos! (2022)
  • Inmortal (2026) — el nuevo. Diez canciones. Robledo Sound Machine. Una cápsula para el futuro.

Lo que Inmortal dice sin decirlo

Hay una pregunta que ronda a cada banda que llega a su cuarta década activa: ¿para qué sacar un disco nuevo si ya tienes los clásicos? Es una pregunta trampa, porque asume que la música de una banda le pertenece solo al pasado. Los Pericos nunca han aceptado esa premisa. Cada nuevo disco ha sido una afirmación de que siguen aquí, que siguen teniendo cosas que decir, que el reggae que inventaron en Belgrano en 1986 no era un momento sino una forma de estar en el mundo.

Inmortal es esa afirmación en su forma más sofisticada. No es nostalgia —es presente. No es repetición —es evolución con identidad. Las colaboraciones no son concesiones al mercado, son conversaciones genuinas con artistas que admiran y que los admiran. El concepto de la cápsula del tiempo no es marketing —es una declaración de confianza en que estas canciones sobrevivirán a este momento.

Juanchi Baleirón y compañía no eligieron el título al azar. Para Los Pericos, la música es el único objeto capaz de sobrevivir a sus creadores. Y con cuarenta años de historia y diez canciones nuevas que lo demuestran, tienen toda la razón.

La ficha

Los Pericos — banda de reggae / rock / ska, fundada en Buenos Aires, Argentina, en 1986.

Formación actual:

  • Juanchi Baleirón — voz y guitarra
  • Diego “Chapa” Blanco — teclados y coros
  • Gastón “Moreira” Goncálvez — bajo
  • Marcelo Blanco — percusión
  • Ariel “Topo” Raiman — batería
  • Guillermo “Willy” Valentinis — guitarra

Integrantes históricos notables:

  • Bahiano (Daniel Buira) — voz 1986–2004
  • Guillermo Bonetto — guitarra y voz (fundador de Los Cafres)

Álbum: Inmortal | 26 de marzo de 2026

Grabado en: Robledo Sound Machine, Buenos Aires

Singles y colaboraciones destacadas: “Inmortal” feat. Sabino, “Soledad” (prod. Ale Sergi), “Amor Bonsai” feat. El Plan de la Mariposa, “Corazón Cristal” feat. Abel Pintos, “La Tierra” feat. Néstor Ramljak (Nonpalidece), “Los Latidos” feat. Denny Denan (Timbalada), “Inquilinos del Espacio” feat. Facundo Soto (Guasones).

Gira Inmortal 2026:

  • 3 de junio — Gol de Oro, Ciudad de México
  • 5 de junio — Lourdes Music Hall, Bogotá, Colombia
  • 16 de octubre — Quality Espacio, Córdoba, Argentina
  • 17 de octubre — Metropolitano Lotus Club, Rosario, Argentina
  • 22 de octubre — Teatro Gran Rex, Buenos Aires, Argentina

Influencias declaradas: Bob Marley, Peter Tosh, Toots & The Maytals, The Police, UB40, Os Paralamas do Sucesso, The Wailers.

Distinciones: Embajadores del reggae designados por Jamaica. Más de 2.5 millones de discos vendidos. Casi 4,000 conciertos en cuatro décadas.

 

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