Connect with us

Subscribe

Música

Tito Ramírez vuelve con «Sonido Conquistador»: el mambo que cruza océanos

En un panorama musical saturado…, este enmascarado español canta en spanglish sobre el amor, el sexo, las calles…

Hay músicos que se presentan ante el mundo con su nombre, su cara y su historia personal como carta de presentación. Y luego está Tito Ramírez: un personaje que apareció de la nada en 2016, escondido tras un antifaz, con la historia de que alguien había encontrado unas cintas grabadas décadas atrás por un artista completamente desconocido. La gente lo creyó. Y el single se agotó en tres días. En eBay llegó a venderse por 300 libras esterlinas. Eso fue solo el principio.

Diez años después de aquella aparición tan enigmática como calculada, Tito Ramírez regresa con «Sonido Conquistador», su tercer álbum de larga duración, publicado el 27 de febrero de 2026 a través de los sellos Discos Antifaz y El Volcán Música. Nueve canciones. Vinilo en mano y plataformas disponibles para el mundo entero. El proyecto sigue siendo tan fascinante como siempre: difícil de catalogar, imposible de ignorar y absolutamente comprometido con hacer música que mueva los pies antes de mover la cabeza.

Detrás del personaje —aunque él nunca lo confirmaría con esa facilidad— se encuentra Pedro Poyatos, también conocido en otros círculos como Peter Boogie Parker, guitarrista de Los Granadians del Espacio Exterior y artista visual cuya obra incluye pinturas y murales de aire claramente retro. Tito Ramírez nació como un alter ego, como una forma de sumergirse sin ataduras en los géneros que más lo apasionan: el mambo, el boogaloo, el latin soul, el rhythm and blues, el rock and roll de los años cincuenta y sesenta. La máscara no es un truco de marketing; es una declaración de principios. Lo que importa es la música, no quién está detrás.

Su primer disco, The Kink of Mambo (2019), ya dejaba claro que esto no era un ejercicio nostálgico ni una copia sin gracia de lo que otros hicieron antes. Grabado de manera analógica, con grabadoras de cinta, micrófonos y previos vintage, el álbum fue mezclado en mono para potenciar esa sensación de documento sonoro de otra época. La grabación ocurrió en una casa de campo y en Greenville Records, el estudio clandestino de Óscar, con músicos que en algunos casos aprendieron las canciones momentos antes de ponerse ante el micrófono. El resultado fue una rareza deliciosa, un cruce entre James Brown y Pérez Prado que sonaba fresco precisamente porque no intentaba sonar moderno.

Para 2023, con El Prince bajo el brazo, Tito Ramírez amplió su paleta de colores. Psicodelia, garaje, gospel y elementos de soul más profundo se mezclaron con los ritmos caribeños de siempre. El disco lo presentó como “el heredero del reino de Perversia”, y lo acompañó de una banda de siete músicos en vivo que garantizaba la fiesta en cualquier escenario. Canciones como Culpable (Guilty is the Bugaloop) y Pal Barrio confirmaron lo que muchos ya sospechaban: que Tito Ramírez no estaba aquí para hacer música antigua, sino música viva construida sobre cimientos antiguos. “Me baso en estilos nacidos en los años 50 y 60 pero esos estilos siguen vivos, y es misión del artista que los interpreta intentar renovarlos y poner de su parte para que sean canciones con personalidad y no repetición de clichés”, declaró en su momento.

«Sonido Conquistador» llega entonces como el capítulo más maduro de esta historia. El título mismo lo dice todo: Tito Ramírez no viene a pedir permiso ni a buscar validación de ninguna industria. Viene a conquistar. El disco fue anticipado por el sencillo Mentiras, lanzado en enero de 2026, y por Santitos y Diablitos, que llegó el 12 de febrero del mismo año como otro adelanto que ya ponía en alerta a los seguidores más fieles del proyecto. En esta ocasión, la banda que lo acompaña recibe el nombre de sus Verdaderos Reales, un detalle que habla de la evolución del proyecto hacia algo más definido, más orquestal, más completo.

Musicalmente, «Sonido Conquistador» es exactamente lo que el título promete: una explosión tropical que mezcla mambo, boogaloo, latin soul y cumbia en proporciones diseñadas para reventar cualquier pista de baile. La propuesta de Tito Ramírez siempre ha sido la de las músicas “de ida y vuelta”, esas que cruzaron el Atlántico varias veces impregnándose de cada orilla, cargándose de influencias caribeñas, afroamericanas y latinas hasta volverse algo completamente propio. En «Sonido Conquistador», esa idea parece haberse llevado a su expresión más concreta, con músicos de ambas orillas aportando sus colores al resultado final.

Lo que más sorprende de Tito Ramírez, después de una década en esto, es que su propuesta sigue siendo una anomalía bienvenida. En un panorama musical saturado de trap, reggaetón algorítmico y pop de usar y tirar, este enmascarado español que canta en spanglish sobre el amor, el sexo, las calles y la vida nocturna representa algo que se extrañaba sin saber que se extrañaba. No es nostalgia. Es convicción. “Mi estilo no es puro, es bastardo y pervertido”, ha dicho, y en esa frase cabe todo su universo: las fronteras difusas entre géneros, la mezcla irreverente, el placer de hacer algo que no encaja en ninguna caja pero que hace exactamente lo que debe hacer: mover el cuerpo.

«Sonido Conquistador» ya está disponible en todas las plataformas digitales y en formato vinilo LP a través de Discos Antifaz y El Volcán Música. Para quienes aún no conocen a Tito Ramírez, este disco es una puerta de entrada perfecta. Para quienes lo siguen desde el principio, es la confirmación de que el antifaz más misterioso de la escena sigue teniendo mucho, mucho más que decir.

Tito Ramírez – Sonido Conquistador (Full album)

 

Suscríbete a nuestro boletín

Connect
Suscríbete a nuestro boletín