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Música

Querido: el cuarteto español que le pregunta al mundo «¿Qué Seré Yo?»

El álbum, es un manifiesto generacional construido desde la duda, el absurdo y la negativa a comulgar con la industria del ruido inmediato.

 

Hay canciones que no te piden permiso para instalarse. Simplemente abren la puerta, entran, se sientan en tu sillón favorito y se quedan ahí, mirándote fijo, esperando que tú también te sientes. Eso es lo que hace la música de Querido: no golpea, no grita, no promete un gancho fácil en los primeros quince segundos. Propone una conversación larga, incómoda y honesta sobre lo que significa crecer en un mundo que parece no tener manual de instrucciones, ni siquiera en la sección de preguntas frecuentes.

Con apenas unos años de vida, la banda viguesa ya acumula dos discos, una viralidad que no buscaron, el peso de un apellido enorme y —lo más difícil de conseguir en el pop español de esta década— una identidad propia que se afila con cada canción. Su segundo álbum, ¿Qué Seré Yo?, publicado el 17 de abril de 2026, es todo eso y más: doce canciones que funcionan como preguntas sin respuesta fácil, como espejos que reflejan la generación Z en su momento más vertiginoso. El de los veintitantos. El de las certezas que se resquebrajan.

La sangre que corre

Para entender Querido hay que empezar, inevitablemente, por el apellido. Andrés Ferreiro Delgado nació en Vigo, Galicia, hijo mayor de Iván Ferreiro, uno de los artistas más influyentes y respetados del rock y pop en español de los últimos treinta años. El mismo Iván que antes de su carrera en solitario fue voz y alma de Los Piratas, banda de culto que marcó a una generación entera con su manera de escribir canciones donde cada metáfora era una trampa de belleza. Y como si el árbol genealógico no fuera suficientemente intimidante, Andrés es también sobrino de Amaro Ferreiro, otro músico de primer nivel dentro del ecosistema gallego.

Crecer en esa casa debió de parecerse a vivir en un estudio de grabación con cuarteles para el alma. Iván es el tipo de padre que le pone a su hijo a ver Star Wars —específicamente Una nueva esperanza, el Episodio IV— antes de que tenga edad para entender la diferencia entre el Lado Oscuro y una crisis existencial. Esa película, ese recuerdo, esa primera vez sentados frente a la pantalla: todo eso se convertiría después en el título del primer álbum de Querido. Pero eso llega más tarde. Primero viene el bar.

El bar donde nació todo

Corría 2019, ese año que ahora llamamos “prepandemia” con la nostalgia oscura de quien sabe lo que viene después. En el Liceo de Bouzas, durante un recreo de sus clases de Imagen y Sonido, tres estudiantes tomaban un aperitivo cuando uno de ellos lanzó la pregunta que cambia las vidas: ¿por qué no montamos una banda? Andrés Ferreiro, Raúl Fernández y Antón Vigara se miraron y dijeron que sí. Al principio eran ocho o nueve personas intentando coincidir, como suelen empezar estas cosas. Al final, como siempre, quedaron los que de verdad querían estar.

Dos años después se sumó Roque Ben (o Roque Vázquez, según la fuente), quien ya conocía a Antón de una banda anterior, del conservatorio y del instituto. Así quedó la formación definitiva: Andrés Ferreiro en voz y teclados, Antón Vigara en bajo y sintetizadores, Roque Ben en teclados y sintetizadores, y Raúl Fernández en la batería. Cuatro chavales de Vigo nacidos alrededor del año 2000, todos criados en la misma ciudad que vio nacer a Siniestro Total, Golpes Bajos y Los Piratas. Ese ADN musical no se hereda solo por sangre: también lo absorbe el aire atlántico.

Empezaron tocando versiones de canciones que les gustaban. Y a medida que ganaban confianza tocando juntos, Andrés y Antón comenzaron a escribir canciones propias. El nombre que eligieron para el proyecto —Querido— tiene esa carga afectiva ambigua que tanto les gusta al indie español: puede ser un adjetivo, puede ser el inicio de una carta que nunca se envía, puede ser la forma en que le hablas a alguien que ya no está.

El verano que los cambió

Agosto de 2023. El Club Náutico de San Vicente do Mar, en O Grove, Pontevedra. Es el primer concierto de Querido como banda. En el público hay melómanos que se acercaron por curiosidad o por casualidad, sin saber exactamente qué esperar. Y de repente aparece en el escenario un muchacho con la voz y la gestualidad de alguien que lleva música en los genes, acompañado de tres músicos con la química de quienes llevan años compartiendo ensayos, fracasos y victorias pequeñas.

Uno de los presentes grabó el show. El video llegó a las redes. Y ahí empezó todo.

Lo que se viralizó fue más que una buena actuación: fue el reconocimiento colectivo de algo nuevo que, sin embargo, sonaba familiar de una manera que dolía bien. “La verdad es que fue un poco a posteriori”, recuerda Andrés con humor. “Tocamos un viernes y el vídeo se hizo viral un domingo.” Cuando los números de reproducciones comenzaron a subir, los cuatro estaban haciendo exactamente lo que hacen los veinteañeros cuando no están en el escenario: uno estaba enfermo, otro viendo la Fórmula Uno, otro el fútbol.

El parecido físico y vocal de Andrés con su padre no pasó desapercibido. Tampoco el hecho de que en aquel Náutico también estaba presente Leiva, uno de los grandes del rock español, amigo de Iván Ferreiro. La prensa y los melómanos empezaron a preguntar: ¿quiénes son estos cuatro de Vigo? La banda había debutado sin querer ante un jurado de miles de personas. Y había pasado la prueba.

Una nueva esperanza IV: el primer disco

El 31 de mayo de 2024, Querido lanzó su álbum debut: Una nueva esperanza IV. El título es una declaración de amor en forma de referencia galáctica: el Episodio IV de Star Wars, la película que Iván le puso a Andrés en el sofá de su casa y que, según él, “está en todo lo que soy.” No como homenaje superficial, sino como primera memoria cinematográfica real, como la primera vez que alguien te sienta frente a algo y te dice, implícitamente, que el universo es mucho más grande de lo que pensabas.

El disco tiene nueve canciones —algunas fuentes hablan de ocho, dependiendo de las ediciones— y fue producido por Sergio M. Puga en el estudio Cruz del Sur. El primer single que lo anunció fue “Al otro lado del Atlántico”, una canción atmosférica que tomó como punto de partida “Transatlanticism” de Death Cab for Cutie y que llegó acompañada de un videoclip emotivo dirigido por Pablo Tuche.

El álbum abre con “El último pensamiento”, una pista influenciada visiblemente por Radiohead que explora la empatía hacia alguien que atraviesa un mal momento desde la perspectiva de quien está emocionalmente estable pero no es indiferente. Le sigue “Lo bueno de los Garvey”, con la colaboración de Laura Jordán, y después llegan canciones como “El cosmonauta” y “Decir adiós”, todas navegando el mismo océano temático: la introspección, la distancia emocional, el anticonformismo, la empatía como práctica cotidiana.

El sonido de Una nueva esperanza IV es el de una banda que todavía está encontrándose —lo cual es exactamente lo que debe sonar un primer disco honesto—, pero que ya tiene algo claro: prefieren las canciones de ocho minutos y medio a los ganchos de veinte segundos. “Hay gente que no quiere las canciones rápidas y todo lo que se lleva ahora”, dijo Andrés con esa franqueza que parece caracterizarlo. “Ese es nuestro target: el de gente con patata que le gustan las canciones de ocho minutos y medio.”

La gira de presentación los llevó por Barcelona, Huesca, Vigo, A Coruña, Bilbao y Madrid. En todas las ciudades vendieron más de cincuenta entradas desde el primer momento. Iván Ferreiro, cuando su hijo le contó los números de Barcelona, le respondió: “¿50 entradas en Barcelona? Yo tardé 15 años.” La conclusión que sacó Andrés fue simple y demoledora: “Bueno, pues entonces tan mal no iremos.”

¿Qué Seré Yo?: el disco de la duda adulta

El 17 de abril de 2026 llegó el segundo álbum: ¿Qué Seré Yo? Doce canciones. Producido nuevamente por Sergio M. Puga y masterizado por Jacobo Naya. Editado a través de Universal Music. Y disponible, para quienes prefieran algo tangible, en vinilo de color marrón transparente que parece hecho para ser contemplado mientras escuchas el disco en penumbra.

Si el primer álbum era una banda encontrando su voz, este segundo es esa misma banda descubriendo lo que quiere decir con ella. El concepto es tan sencillo como brutalmente efectivo: el momento exacto en que los veintitantos años te presentan la factura de haber creído que la adultez traería claridad. Spoiler: no trae claridad. Trae más preguntas. Y Querido, en lugar de fingir que tienen respuestas, decide construir un disco entero desde esa incomodidad.

“El disco está construido desde la duda y se regocija en ella”, dice la descripción oficial del álbum, y no miente. “No ofrece respuestas definitivas, sino que abraza el absurdo, la incomodidad y la vertiginosa sensación de no comprender cómo funciona un mundo que debería no funcionar.” Cada canción es una interrogación. Cada tema es un espejo colocado frente a la generación Z en su momento más desconcertante.

El tracklist es una colección de preguntas que empiezan antes de abrir la boca: ¿Ser un Robot?, ¿Quizá Es Así?, ¿Capacidad?, ¿Cómo No Conocí A Vuestra Madre? Y la que da nombre al disco: ¿Qué Seré Yo? La puntuación no es casual. El signo de interrogación de apertura, tan español, tan propio de nuestra lengua, es también una postura filosófica: la pregunta viene antes que la respuesta, y a veces se queda sola.

Las colaboraciones del disco

Una de las señas de identidad de ¿Qué Seré Yo? es la forma en que Querido invita a otros artistas a la conversación. No como estrategia de mercado ni como táctica de algoritmo, sino porque comparten, dice la banda, “la misma honestidad.” Las colaboraciones confirmadas incluyen a David Ruiz de La M.O.D.A. (La Maravillosa Orquesta del Alcohol), cuya presencia se siente en el corte “¿El Corazón?” (feat. La Maravillosa Orquesta del Alcohol); Merino; Veintiuno; y un artista sorpresa que no fue anunciado previamente y que se reveló con la publicación del álbum.

Cada una de estas colaboraciones surge de manera orgánica, del tipo de amistad que se construye en los camarines, en las salas de espera antes de salir al escenario, en los grupos de WhatsApp donde los músicos independientes de España se mandan canciones a las tres de la mañana.

Antialgoritmo como filosofía

Quizás la frase más importante en toda la comunicación del álbum es esta: ¿Qué Seré Yo? es un disco antialgoritmo. Y no lo dicen como pose. Lo dicen como declaración de principios.

En una industria donde cada canción nace con la presión de los primeros treinta segundos, donde la estructura de verso-estribillo-verso-estribillo-puente ha sido optimizada para las listas de reproducción editoriales, Querido hace lo contrario: compone sin ripios fáciles, sin fórmulas probadas, sin el miedo de que una canción dure demasiado o cambie de tempo cuando menos se espera. Sus referentes —Radiohead, Bon Iver, Egon Soda, Love of Lesbian, Mucho, Lori Meyers, Pink Floyd, Arctic Monkeys— no son artistas que hayan construido su carrera sobre la inmediatez. Son artistas que construyeron mundos.

“Querido cultiva el oficio por encima de la fama”, escriben sobre ellos desde Tickety. “Trabajan la música con paciencia y cuidado, como un agricultor que labra la tierra para obtener un fruto auténtico, ignorando los algoritmos y la lógica de la viralidad inmediata.”

Que lo digan sobre una banda que se hizo viral precisamente sin buscarlo tiene un sabor irónico y hermoso al mismo tiempo.

El peso del apellido (y por qué ya no pesa tanto)

La pregunta sobre Iván Ferreiro es inevitable en cada entrevista que da Querido. Y ellos la responden sin defensas, sin el gesto de fastidio que suele acompañar a los artistas que cargan con sombras famosas.

“Somos lo que somos”, dice Antón Vigara. “Él es hijo de quien es. Es algo natural y evidente, y en ningún momento se ha tratado de esconder.” Y añade algo más interesante aún: “Al principio abre muchas más puertas de las que cierra, pero luego, igual a largo plazo, sí que hay que quitarse ese peso a base de canciones.”

Esa madurez —la de entender que la herencia abre puertas pero no las sostiene abiertas— es justamente la que se escucha en ¿Qué Seré Yo? No es el disco de alguien que quiere demostrar que no es su padre. Es el disco de alguien que ya sabe quién es, o al menos que sabe que aún está en proceso de serlo, y que eso está perfectamente bien.

Hay también en ellos una conciencia clara de las influencias directas de la escena que los rodea. La banda empezó a ensayar en casa de Iván Ferreiro durante meses —”invadimos la casa del pobre Iván”, confiesa Antón entre risas— y esa proximidad con un músico experimentado les dio perspectiva sin ahogarlos. Su sonido no imita a Los Piratas. Pero sí hereda su amor por las letras que insinúan más de lo que dicen, por el rock que tiene capas, por la música que cree que el oyente es inteligente.

La gira y lo que viene

¿Qué Seré Yo? se presenta en vivo con conciertos confirmados en junio de 2026: el 5 de junio en la Sala Supersonic de Vigo —su casa, el punto de origen— y el 11 de junio en el Café Berlín de Madrid. Dos fechas que sirven como carta de presentación de un disco que promete ser más que un segundo álbum: promete ser el momento en que Querido deja de ser “la banda del hijo de Iván Ferreiro” para ser simplemente Querido.

Y es que en la música, como en la vida adulta que retrata este disco, el verdadero salto no es el primero. Es el segundo. El primero te presenta. El segundo te define.

La ficha

Querido es una banda de pop rock alternativo / indie formada en Vigo, España, en 2019 (consolidada en 2022). Sus integrantes son:

  • Andrés Ferreiro Delgado — voz y teclados
  • Antón Vigara — bajo y sintetizadores
  • Roque Ben (Roque Vázquez) — teclados y sintetizadores
  • Raúl Fernández — batería

Discografía:

  • Una nueva esperanza IV (2024) — producido por Sergio M. Puga / Cruz del Sur
  • ¿Qué Seré Yo? (17 de abril de 2026) — producido por Sergio M. Puga, masterizado por Jacobo Naya / Universal Music

Singles notables: “Al otro lado del Atlántico” (2023), “El cosmonauta” (2024), “El último pensamiento” (2024), “¿Ser Un Robot?” (2025), “¿Quizá Es Así?” (2025), “¿Cómo No Conocí A Vuestra Madre?” (2026), “¿El Corazón? feat. La Maravillosa Orquesta del Alcohol” (2026).

Influencias declaradas: Radiohead, Bon Iver, Love of Lesbian, Iván Ferreiro, Los Piratas, Egon Soda, Lori Meyers, Mucho, Pink Floyd, Arctic Monkeys, Death Cab for Cutie.

 

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